10/7/18

La frase mágica para mejorar tu salud

La presión social muchas veces nos lleva a tomar decisiones que en realidad no son las queremos, esto ocurre por no tener la personalidad o valentía suficiente para oponerse.

Supongamos que estás en tu trabajo y tus compañeros piden tacos para comer, es un día cualquiera, no se festeja nada.

Pero tú te ves obligado a comer tacos por no parecer el raro o por encajar, esto es el efecto de la presión social.

La importancia de decir “No gracias”


Alguien seguro de sí mismo decide qué y cuándo comer cada cosa, y la herramienta más poderosa y sencilla de estas personas es una frase: NO, GRACIAS.

De verdad, puede que de inicio tus compañeros o familia vaya insistir un poco cuando te niegues a comer lo que ellos (a mucha gente no le gusta ver como otros mejoran y ellos no), con el pasar del tiempo verás como se empiezan dar cuenta e identifican tu estilo de vida y forma de alimentarte, aceptaran que no te dejas manipular por la presión y que tienes decisión propia.

Al mismo tiempo vas creando esa mentalidad de control y autonomía sobre tus decisiones, verás como después se vuelve demasiado fácil decir: No, gracias.


Hay algo en la psicología humana que nos orilla a siempre estar disponibles, a ayudar cuando alguien cercano lo necesita, a siempre decir sí.

Es ese sentido de pertenecer y de estar incluido, el que a veces nos juega malas pasadas cuando las cosas están en otro contexto. Nos gusta estar dentro de la tribu.

Por tendencia, aceptamos las peticiones u ofertas de los nuestros, o de la gente que está a nuestro alrededor.

En general está bien querer ayudar o ser incluido. Pero primero ayúdate a ti mismo, encaja con tus ideales.

A veces hay que ser un poco egoístas, decir no.

Ya sea porque no está alineado a tus pensamientos e ideas, o porque simplemente en ese momento no te apetece, o no puedes. No hay nada de malo en ello.

El ser humano, como ser social siempre quiere participar, gracias a ello prosperamos como especie, un humano solo a la intemperie, hubiese perecido en poco tiempo. Nos necesitamos unos a otros.

Pues bien, a que va todo esto. Estamos tan acostumbrados a siempre decir “si” que nos cuesta decir “no”.

- Vamos a encargar tacos. Quieres?
- Mmm no, ya comí
- Estas a dieta o qué?
- No, pero estoy lleno, gracias
- Ándale, todos vamos a comer, un taquito y ya
- Está bien….

Escenario habitual en centros de trabajo, escuelas y hogares. En todas partes.

Es normal ceder a la presión social, pero al fin y al cabo, se trata de una decisión más, tu decisión.

Tal vez en un principio te miren raro, o lancen algún comentario al respecto. Pero es habitual que el entorno se resista a tu cambio. La gente no quiere que seas mejor que ellos, que tomes mejores decisiones, les duele que tu si puedas negarte.

Lo dicho, no se trata de siempre ir a la contra, que unos tacos de vez en cuando, en buena compañía, hacen más bien, que una “buena” cena con resignación.

No se trata tampoco de ser extremistas, un 80/20 es un buen parámetro. El llamado “Principio de Pareto”.

En este contexto, el 80% de tus comidas deben priorizar tu nutrición fisiológica, el 20% restante podrían priorizar tu nutrición psicológica y social. Buscamos una salud global integral, no una especializada, limitante y mediocre. Bienestar biopsicosocial completo (aunque no sea alcanzable y tampoco es para todos).

Tu sabes que comer y que no, tu tienes la decisión.

Revélate, usa la frase mágica: 
No, gracias” (y sonríe orgulloso en este momento).


Espero haya sido de ayuda, las cosas son mas sencillas cuando las vemos desde una tercera perspectiva, y cosas muy claras, las vemos muy complicadas cuando se trata de nosotros mismos. 

Como dicen, los problemas de los demás siempre tienen solución, pero los nuestros...


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Un abrazo!✌

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