18/11/17

Fumar marihuana y sus efectos en el rendimiento físico

Cáñamo, grifa, hachich, porro, churro, pasto, marijuana, grifa, soñadora, hierba santa, mala vida, mariquita, zacate chino, ganja, mota, marihuana, cannabis.

Las denominaciones alrededor del mundo son varias y no poco llamativas. Así mismo los usos que a lo largo de la historia se le ha dado al uso del cannabis, desde paliativo para el dolor hasta por sus propiedades en el estado mental. Unos atribuidos empíricamente, y otros científicamente.

Sus compuestos tienen acción a nivel central (tetrahidrocannabinol (THC), cerebro) y a nivel periférico (cannabidiol (CBD) y cannabinol (CBN) en otros órganos). Es de esperar entonces que sus efectos sean diversos y con distinta utilidad.

Sistema endocannabinoide humano. Receptores.

Revisando la evidencia científica más actual, nos encontramos con que muchas de las atribuciones a la marihuana son falsas, en cambio otras si tienen más o menos respaldo científico.

En el presente post, me enfocaré en el uso de los cannabinoides combinado con actividad física, no en usos terapéuticos. No es mi objetivo indagar mucho más allá ahora mismo, lo dejaré para después, que es tema que da para mucho.

Para empezar, éste post es informativo y lo más objetivo posible, no recomiendo usar ninguna droga/fármaco si no es prescrita por un profesional de la salud en el caso de buscar efectos terapéuticos. Tampoco es la intención promover o no, el uso recreativo.

Cada situación y contexto personal, por obviedad es individual. Las conclusiones al final en el presente artículo son mi opinión personal, las decisiones sobre el uso de marihuana o no, son tuyas.

¡Ahora sí, vamos a ello!


La marihuana

El cannabis es una droga bastante común, relativamente fácil de conseguir, su uso está muy extendido entre la población. Sin importar edad, condición socioeconómica ni género, la marihuana está presente en cualquier lugar. Usos recreativos o medicinales, los motivos son varios y van a depender de cada sujeto.


En los últimos años su uso comienza a ser legal, a pesar de que no hay evidencia contundente en la mayoría de los fines de uso terapéutico. Si tiene ciertas aplicaciones encaminadas a tratar algunos síntomas. Hay incluso, cursos académicos dedicados al estudio de la marihuana, su historia, producción, cuidados, manejo, procesamiento y comercialización.

La Universidad del Norte de Michigan ha creado la primera carrera centrada en el cannabis.


¿Fumar marihuana afecta al rendimiento físico?

Según estudios, la marihuana induce taquicardia, ello ha sugerido que la capacidad máxima de trabajo disminuiría después de fumar la droga.

Es decir, una aceleración previa al ejercicio de la velocidad con la que late el corazón, haría descender la fuerza cardíaca antes de tiempo. Lo que supondría un gasto innecesario antes de iniciar la actividad física, cosa que no nos interesa para aumentar rendimiento.

Pero no nos quedemos solo con los efectos a nivel fisiológico. A nivel psicológico el THC (tetrahidrocannabinol) juega un papel interesante al alterar la percepción de fatiga, aburrimiento y humor durante actividades monótonas. Esto nos podría interesar en distintos contextos.

Considerando que el 50% de los deportistas de larga distancia usan marihuana como parte de su protocolo, estos efectos a nivel psicológico aparentemente valen la pena como para sacrificar un poco de capacidad aeróbica.

Cabe destacar que el uso de cannabis en esta población es en dosis pequeñas (2-10mg), habitualmente las que encontramos en un joint. Ya que dosis superiores están relacionadas a sentimientos de euforia y nerviosismo.

Una alternativa en estos casos es el consumo en forma comestible (aceites, o weed tal cual), en el cual los efectos tienen su pico máximo entre 60-90 minutos después del consumo, llegando hasta las 2-4 hrs de estimulación máxima.

Según este estudio, los efectos residuales podrían prolongarse hasta 28 días en consumidores habituales de marihuana, ya que hay que recordar que el THC se almacena en la grasa, y al hacer uso de la misma, se liberan esas cantidades guardadas obteniendo sus efectos. No en la misma medida que con el uso agudo, pero la sustancia y sus efectos ahí están. Es como tener doblemente cargados los depósitos de energía: grasa + THC.


¿Es compatible el uso del cannabis con el ejercicio?

De acuerdo a la evidencia revisada, y a experiencias desde deportistas, sí y no...

Por sus efectos en el sistema nervioso, el uso de marihuana está muy extendido en deportistas que practican actividades de larga duración y en las cuales no se requiere realizar movimientos complejos o nuevas técnicas. Beneficiándose del retraso en la percepción de fatiga y cansancio, además de maximizar la experiencia en términos de sensaciones eufóricas.

En cambio, en actividades que involucren un mayor nivel de enfoque, con movimientos más complejos y en equipo (carreras con obstáculos, CrossFit) no sería nada recomendable su consumo previo. Los efectos en el cuerpo y mente no darían ventaja alguna: menos capacidad aeróbica, menos concentración, más nerviosismo.


¿Puede interferir la marihuana con mis resultados?

Puede interferir en tu rendimiento si el consumo de marihuana no te permite realizar sesiones adecuadamente. Recordemos que se puede producir nerviosismo y paranoia, además los movimientos son más lentos, disminuye la coordinación mano-ojo, aumenta tu riesgo de lesión (por mala técnica o accidente con las pesas por ejemplo). Es decir, si no te permite entrenar como se debe (muy seguramente) claro que interfiere.

Y si aplicas el clásico munchies después de fumar, y tu objetivo es perder grasa o mejorar composición corporal, no creo que te beneficie mucho.


¿Cada cuánto podría fumar sin afectar mi rendimiento en el gimnasio o en el deporte?

Depende de tu consumo y actividad física.

En actividades muy dinámicas creo que un consumo previo a la actividad física, de acuerdo al riesgo beneficio, es contraproducente. No te da nada y puede quitarte mucho.

En un consumo esporádico o leve-moderado (1-2 veces/semana) no asociado a las sesiones de ejercicio, no hay evidencia concluyente en cuanto a ganancias musculares o pérdida de la capacidad aeróbica.

En estudios con dosis altas de TCH (210mg), se ha visto que disminuye la secreción de hormona de crecimiento y la vía para sintetizar proteína mTOR también se ve comprometida. En cambio el CBD (cannabidiol, otro compuesto de la marihuana con efectos no-psicoactivos), actúa de manera diferente en estas instancias.

Lo anterior podría traducirse en un posible compromiso para crear músculo. Aunque hay que tener en cuenta siempre la dosificación. Hace falta más evidencia concluyente.


Como ya comenté, aparentemente en corredores de larga distancia y a dosis bajas, los beneficios parecen estar un poco más claros, siendo posiblemente más útiles en este contexto. No afectando negativamente el desempeño, tal vez beneficiando, de acuerdo a la experiencia de muchos corredores consumidores.


De acuerdo a los estudios clásicos sabemos que fumar marihuana produce monóxido de carbono, lo que posiblemente produzca un incremento en la concentración de carboxihemoglobina en sangre, lo que probablemente cause la disminución de la capacidad máxima de trabajo.

Entre otros efectos, está la broncodilatación, incremento del flujo sanguíneo a los músculos ejercitados, y una posible disminución en la percepción de fatiga y disnea podría influenciar favorablemente la capacidad máxima de trabajo.

La marihuana, por lo tanto tiene efectos que podrían teóricamente mejorar el rendimiento físico, y otros que se esperarían disminuyeran la capacidad de trabajo. Estos efectos ocurren agudamente después de fumar cantidades usuales (un cigarro).

A pesar de ello en el balance global, fumar marihuana resulta en una disminución de la capacidad máxima de trabajo y un pequeño incremento en la tasa metabólica en ejercicios de nivel submáximo. Aunque la marihuana induce broncodilatación, este efecto no modifica el patrón respiratorio durante el ejercicio.


Un poco más de evidencia y sus conclusiones:

Un estudio del 2006 que revisa el uso de la marihuana en el deporte llega a lo siguiente:
•Existe una necesidad urgente de que las autoridades deportivas tomen las medidas necesarias para evitar que los jugadores utilicen indebidamente el cannabis.

Una revisión sistemática de 2017, respecto al uso del cannabis y el desempeño atlético concluye lo siguiente:
•El THC no mejora el ejercicio o la fuerza aeróbica.


Como conclusión global apegada a las modificaciones fisiológicas por el consumo de marihuana, se encuentra que fumar marihuana resulta en taquicardia y broncodilatación durante el descanso, y en un decremento en la capacidad máxima de trabajo. Éste hallazgo, posiblemente relacionado a un alcance prematuro del consumo de oxígeno ya que la frecuencia cardiaca máxima y el consumo de oxígeno máximo no fueron modificados.


A título personal, no recomiendo fumar marihuana como ayuda ergogénica en la actividad física, recordemos que un cigarro de marihuana contiene más de 700 sustancias, no solo THC, CBD y CBN. Muchas de las cuales tienen efectos desconocidos. Además de que no hay actualmente evidencia suficiente (incluso en formato de extractos y aceites) que justifique su uso para aumentar el rendimiento deportivo.


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